24/1/13

QUICHÉ DE ACELGAS








Esta ha sido una manera de aprovechar las hojas de acelgas que tenia.
Aproveché los tallos de las acelgas para hacer un potaje de garbanzos y las hojas las reserve para hacer esta quiché.

Es muy grande pero esta de lujo fría y caliente.

INGREDIENTES:

  • Un paquete de masa quebrada fresca (del lidl)
  • 5 huevos
  • 500 grs. de nata para cocinar
  • Pimienta blanca
  • Queso rallado (yo lo he rallado de uno curado que tengo en casa)
  • Queso en lonchas tipo tranchetes
  • 1 manojo de acelgas (solo las hojas)
  • 1 latita de champiñon laminado
  • Sal

Estiramos la masa quebrada de forma que nos cubra todo el fondo de un molde para tartas, 
con el mismo papel que trae, ponemos encima de nuestro molde y damos la forma de este  procurando que los lados estén bien estirados para que al cubrir con nuestro relleno, no se salga.

En una sartén, pochamos las hojas de acelgas, previamente lavadas, escurridas, secas y cortadas finitas.
Una vez pochadita, añadimos nuestra latita de champiñon laminado, o bien si los queremos frescos, lavamos y cortamos a lonchas finas y rehogamos unos minutillos.

Añadimos nuestras acelgas encima de la masa.

Ponemos encima de estas una capa de queso rallado yo he utilizado  el que tenia en casa.


Batimos en un bol los huevos, añadimos la nata, la pimienta y sal y se lo añadimos encima a nuestras acelgas.

Ponemos encima una capa de queso para fundir, (yo he utilizado tranchetes y otro para gratinar que tenia en el frigorífico.

En el horno previamente calentado a 180º, introducimos nuestro molde y dejamos aproximadamente entre 35 o 40 minutos dependiendo de cada horno, pero procuramos, que al pinchar con un palo de brocheta, este salga limpio y no con restos de huevo.

Si vemos que hace falta mas tiempo, vamos poniendo de 5 en 5 minutos, para no quemarla.

Cuando se nos cuaje, la sacamos y dejamos enfriar un poco antes de desmoldar.

Tengo que decir, que yo la tomé caliente y fría de las dos formas y en frió, tiene mucho mas cuerpo que en caliente, así que no os asustéis si la veis demasiado blanda al cortar.